lunes, 23 de mayo de 2016

qué importa el abismo
sólo soy un animal herido
eclipse de los desiertos
una bestia de fauces hambrientas
y vientre sangrante

qué importan los fallecidos
en la tierra ardiente de la fe
la fe en el nacimiento
en los orígenes perdidos

qué importa la pérdida
el desvanecimiento
si una música marina
naufraga en mis entrañas
si el deseo es huida
y la palabra
esta palabra
silencio

lamer las heridas
los ojos rasgados del viento
deshacer el tejido
y volver a la matriz
de lo innombrado

miércoles, 3 de febrero de 2016

no hablaré de los campos
del trigo de su luz ambarina
no diré cuál es el nombre
que le damos a la aurora

no confesaré mis faltas
el desvelo mi amor por la tierra
no revelaré los rostros de mis visiones

sólo diré
que me acuesto cada noche entre amapolas
bebo el veneno de sus pétalos desnudos
mis manos son las manos de la lluvia
en un tiempo
anterior a la conciencia
anterior a la palabra

sólo diré
la fría caricia del rocío
el sueño silencioso de la materia

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Invocación al lenguaje

Digo palabras: incienso, tinta, amor, espectro. No. No las digo. Escucho una voz que habla. Una voz que dice. La voz dice tinta, amor, incienso, espectro. Entre los nombres, partículas de lenguaje: ecos, respiraciones. Un verbo. Pre-posición. Y se forma una frase. El eco antes del sonido. Respirar y venir a la vida.

La voz dice escribe y sé el verdor de una música pasada. Que por qué la música es verde, yo no lo sé. Una vez escribí verde y escribí música y la música fue verde y quién soy yo para negarlo. Pasada. Porque todo ha pasado y nada hay por venir. El sol es negro y las aguas claras. 

Cierro los ojos y busco su aliento. La voz trepando por mi garganta. No hay garganta. No hay posesión en la palabra. Tan sólo la tinta, el amor abierto como una herida, este espectro que soy cuando dejo de ser y la ceremonia silenciosa del habla. Antes de ser, qué. Antes de nombrarme fui tal vez fuego: informe, caótico, ardiente fuego.

Después mi nombre. Ella dijo yo y vine a la vida. Desde entonces escucho su voz, el canto secreto que me creó y por el que creo. Y sin embargo soy yo. Puedo oler el incienso dentro de mí. Yo soy la frase, el eco y la garganta. Nada ha pasado en la palabra: todo está por venir. El sol palidece. Las aguas son oscuras.

martes, 17 de noviembre de 2015

claro del bosque






*
escribir promesa
decir palabra augurio rezo

verdad

*
allí donde las voces
silencio

sábado, 8 de agosto de 2015

Paisaje interior en blanco

más allá del espejo la araña tejedora

jardín helado trance de los hilos
la soledad es un astro oscuro
espacio vacío entre las hebras
no hay tierra fértil ni mirada ni deseo
cómo hablar del fuego en el páramo
cómo conjurar el cielo
luz divina madre celestial
el cielo es verde música marina
sangre de la madre sangre de la luz en los hilos
no hay cielo música calma no hay calma
tan sólo la albura virginal de la captora
Is there no way out of the mind?
tan sólo los hilos
la escarcha
el espejo

* El verso en cursiva pertenece al poema Apprehensions de Sylvia Plath (1962).

martes, 23 de junio de 2015

Agua madre


Nacer bajo las aguas. Interrumpir el letargo. Todo es oscuro en las profundidades: nácar negro, escamas incoloras, el roce de las algas palpitantes. Todo es oscuro, liviano y silente. Nocturno. Olvidé las voces de los marineros muertos.


Nacer bajo las aguas. Mis párpados de mujer ahogada siguen cerrados, pero escucho el eco ingrávido de la tormenta. Allí arriba son otros los que temen el diluvio. Mi cuerpo es de salitre y espuma como el deseo, como el habla cuando deja de decirse. 

No tengo frío. Sólo en la tierra se duerme con frío. Acabo de nacer y mis labios saben a arrecife, el ritmo del agua es el ritmo de la sangre. Un buque se oculta en la noche submarina, huesos de todos los mares surcados, huesos mudos y rostros de coral. Nacer bajo las aguas es nacer siendo náufraga. Olvidar la estela. Ser sólo agua. 

El mar es la placenta del sueño.


Este poema es uno de los que componen el fanzine Seremos onironáutas, editado por Agnes M. Las voces que lo habitan son voces espectrales, voces del otro que somos cuando dormimos, voces-conjuro, palabras náufragas. Podéis conseguirlo aquí.  

lunes, 1 de junio de 2015

Helena


Helena, zuregana nire ahotsa eta zuregana mendeen hautsa. Maskorren doinuan entzun dezaket Ilionera nabigatu zuten ontzien arnasa, irentsi zituzten sugarren itzala. Harresien gainean zure izena daraman zitori bat loratu da, gaua bezain adiezina, denbora bezain faltsua. Non zinen itsasertza leize bihurtu zenean? Helena, Greziak kondenatua, norena zen zure gorputza?


Olatuek Egiptora eraman zintuztela diote, Troiak zure izena baino ez zuen mamua lapurtu zuela. Amets aizun batek eraman zuen erorien odola, antzinateko desertu gorria. Izenak errudun egiten zaitu, Helena, herioaren alaba, Egiptoko lilia.

Olatuek eraman zintuztela diote, baina nik zure lepoa urratu egin dut, musu eman dizut mendeen lainopean, Helena, zure itsasoan oheratu naiz, eternitatea bailitz, gorputzak azala eta emetasuna balira bezala. Eta bertan, Helena, inoren Helena, hotza idatzi dugu, eta hautsa izan gara, eta ahotsa, eta heriotzen osteko ekaitza, eta izena galdu egin dugu denboraren erroitz esanezinean, Helena.